Ejercicio y cómo mantenerse activo
Cómo mover su cuerpo, aunque sea un poco, puede ayudar con el cansancio, el estado de ánimo y la fuerza durante y después del tratamiento.
Rosa: Hola, soy Rosa. Mover el cuerpo, aunque sea un poco, puede ayudar con el cansancio, el ánimo y la fuerza. Busquemos formas pequeñas y seguras de mantenerse activo.
Mantenerse activo es seguro para la mayoría de las personas con cáncer y puede ayudar mucho. Puede aliviar el cansancio, mejorar el ánimo, ayudar a dormir mejor y a conservar la fuerza durante el tratamiento.
Empiece desde donde esté. En los días difíciles, una caminata corta por la casa cuenta. En los días mejores, tal vez pueda hacer más. Aumente poco a poco a lo largo de las semanas.
Con el tiempo, muchos expertos sugieren unos 150 minutos de actividad moderada cada semana, como caminar a paso rápido. También sugieren hacer ejercicios suaves de fuerza dos veces por semana. Cualquier cantidad es mejor que ninguna.
Consulte con su equipo de atención antes de empezar. Pregunte si necesita cuidados adicionales si tiene defensas bajas (conteos bajos en la sangre), fiebre o problemas en los huesos por el cáncer. Lo mismo aplica si tiene los pies adormecidos, un puerto o un drenaje.
Pregunte si hay un fisioterapeuta o un programa de rehabilitación para personas con cáncer. Ellos pueden crear un plan seguro solo para usted.
Qué esperar: Algunos días tal vez se sienta cansado, adolorido o sin aire más pronto que antes. Esto es común durante el tratamiento. Pruebe la prueba del habla. Usted debería poder hablar mientras se mueve. Si no puede decir unas cuantas palabras seguidas, vaya más despacio. Descanse cuando lo necesite. El descanso es parte de la recuperación. Escoja la hora del día en que usualmente se siente mejor. A muchas personas les resulta más fácil moverse en ratos cortos, como cinco o diez minutos varias veces al día.
Cómo hacerlo fácil al empezar: Use zapatos cómodos y ropa suelta. Tenga agua cerca. Camine con un amigo, un familiar o una mascota. Los estiramientos suaves, el yoga fácil, la bicicleta estacionaria o incluso un baile lento en su cocina también cuentan. Escoja algo que le guste para que quiera hacerlo otra vez. Anote lo que hizo y cómo se sintió. Comparta sus notas con su equipo de atención. Si siente un dolor agudo, mareo o dolor en el pecho, deténgase y descanse.
Quién puede ayudar: Usted no tiene que hacerlo solo. Una enfermera puede decirle qué está bien hacer en los días de tratamiento. Un fisioterapeuta puede mostrarle movimientos seguros. Un nutricionista puede ayudarle a comer lo suficiente para tener energía para su actividad. Un trabajador social puede ayudar con el transporte, los costos de los programas o a encontrar un grupo de apoyo. Un equipo de cuidados paliativos puede ayudar con el dolor, el cansancio y otros síntomas que hacen difícil moverse. Muchos centros de cáncer y grupos de la comunidad ofrecen clases para personas con cáncer. Pregunte a su equipo de atención qué hay cerca de usted.
Cuándo llamar a su equipo de atención: Llame si tiene fiebre, hinchazón nueva, una caída, sangrado, o dolor que empeora o no se quita. Llame si se siente mareado o a punto de desmayarse, o si la piel alrededor de su puerto o drenaje se ve roja o tiene fuga de líquido. Llame al 911 si tiene dolor en el pecho o dificultad para respirar que no para. También avise a su equipo si se siente demasiado cansado para moverse por varios días, o si se siente triste o sin esperanza. Su equipo quiere saber de usted. Pedir ayuda es un paso fuerte e inteligente.
Fuentes
Actualizado: 2026-10-27. Revisado por Veli Bakalov, MD, oncólogo médico (octubre de 2026). Educación general de Paso a Paso, el portal para pacientes de HemeOncBuddy.