Cáncer anal: Guía completa

¿Qué es el cáncer anal?
El ano es la abertura al final del intestino por donde sale la materia fecal. El canal anal es el tubo corto, de 1 a 2 pulgadas de largo, que va del recto hacia afuera. El cáncer anal empieza cuando las células de esta zona crecen sin control.
La mayoría de los cánceres anales los causa un virus común llamado virus del papiloma humano, o VPH. El VPH se contagia por contacto de piel durante las relaciones sexuales. La mayoría de las personas contraen el VPH en algún momento, y el cuerpo por lo general lo elimina. Cuando el virus se queda por muchos años, puede cambiar las células poco a poco, primero a precáncer y después a cáncer. Tener VPH es muy común y no es motivo de vergüenza.
Algunas personas tienen un riesgo más alto. Esto incluye a las personas que viven con VIH, las que han recibido un trasplante de órgano o toman medicinas que debilitan el sistema inmunitario, las que han tenido cáncer o precáncer del cuello del útero, de la vagina o de la vulva, y los hombres que tienen sexo con hombres. Fumar también aumenta el riesgo.
Las señales comunes son sangrado por el ano, dolor o presión en la zona anal, picazón, un bulto cerca del ano o un cambio en la forma de evacuar. Al principio, muchas veces se piensa que son hemorroides. Si no se quitan, es importante que lo revisen.
El cáncer anal no es lo mismo que el cáncer de colon o de recto. Se trata de otra manera. La mayoría de las personas reciben quimioterapia y radiación juntas, y muchas se curan sin necesitar una cirugía que quite el ano.
Tipos y condiciones relacionadas
- Carcinoma de células escamosas
- Es el tipo más común por mucho, y representa cerca de 9 de cada 10 cánceres anales. Empieza en las células planas que cubren el canal anal. Casi todos están relacionados con el VPH. Esta guía trata sobre todo de este tipo.
- Cáncer del canal anal
- Cáncer dentro del canal anal. Por lo general se trata con quimioterapia y radiación juntas.
- Cáncer perianal (del margen anal)
- Cáncer en la piel justo alrededor de la abertura del ano. Los muy pequeños a veces se quitan solo con cirugía. Los más grandes se tratan igual que el cáncer del canal anal.
- Precáncer anal (HSIL)
- HSIL significa lesión escamosa intraepitelial de alto grado. Son células anormales que todavía no son cáncer, pero que con el tiempo podrían convertirse en cáncer. Encontrarlas y tratarlas puede bajar la probabilidad de cáncer, sobre todo en personas que viven con VIH.
- Adenocarcinoma del ano
- Un tipo raro que empieza en las células de las glándulas. Se comporta más como el cáncer de recto y por lo general se trata como cáncer de recto.
- Tipos raros
- El melanoma y otros cánceres raros pueden empezar en la zona anal. Se tratan de forma muy distinta. Pida a su equipo de atención que confirme su tipo exacto.
Pruebas que le pueden hacer
- Examen físico y examen rectal
- El médico mira la zona y toca con suavidad dentro del ano y del recto con un dedo enguantado. A las mujeres también les hacen un examen pélvico. El médico toca la ingle para ver si hay ganglios linfáticos inflamados.
- Anoscopia y anoscopia de alta resolución
- Se pone un tubo corto con luz en el ano para ver el revestimiento. La anoscopia de alta resolución agrega un lente de aumento para encontrar áreas pequeñas de precáncer o cáncer.
- Biopsia
- Se toma un pedacito de tejido y se mira con un microscopio. Es la única forma de saber con seguridad si es cáncer y de qué tipo.
- Biopsia de ganglio linfático
- Si un ganglio de la ingle está inflamado, se puede tomar una muestra con una aguja delgada para ver si el cáncer se ha extendido allí.
- Resonancia magnética de la pelvis
- Una resonancia magnética muestra el tamaño del tumor y de los ganglios linfáticos cercanos. Ayuda a planear la radiación.
- Tomografías (CT) y PET-CT
- Estas imágenes revisan el pecho, el abdomen y la pelvis para ver si el cáncer se extendió a los ganglios linfáticos, al hígado o a los pulmones. Una PET-CT también puede ayudar a planear la radiación.
- Prueba del VIH
- A toda persona con cáncer anal se le debe ofrecer una prueba del VIH. Saber si tiene VIH ayuda a su equipo a planear un tratamiento seguro. Las personas con VIH bien controlado reciben el mismo tratamiento que las demás.
- Análisis de sangre
- Los conteos de células de la sangre y las pruebas de los riñones y del hígado confirman que el tratamiento es seguro. A las personas con VIH también les miden el conteo de CD4 y la carga viral.
- Revisión ginecológica
- Como el VPH también puede afectar el cuello del útero, la vagina y la vulva, a las mujeres se les puede aconsejar una prueba de Papanicolaou o un examen con un ginecólogo.
Qué significa la etapa
La etapa indica qué tan grande es el tumor y hasta dónde se ha extendido. Los médicos usan el sistema TNM. La T es el tamaño del tumor principal. La N indica si hay cáncer en los ganglios linfáticos cercanos. La M indica si se ha extendido a partes lejanas del cuerpo.
El cáncer anal se agrupa en etapas de 1 a 4. A la mayoría de las personas se les diagnostica en la etapa 1, 2 o 3, cuando el cáncer está solo en la zona anal y en los ganglios linfáticos cercanos. Estas etapas se tratan con el objetivo de curar. Pida a su equipo de atención que le explique su etapa.
- Etapa 1
- Un tumor pequeño, de 2 centímetros (cerca de 3/4 de pulgada) o menos, que no se ha extendido a los ganglios linfáticos.
- Etapa 2
- Un tumor más grande que no se ha extendido a los ganglios linfáticos.
- Etapa 3
- El tumor se ha extendido a los ganglios linfáticos cercanos, o ha crecido hacia órganos cercanos como la vagina, la vejiga o la uretra.
- Etapa 4
- El cáncer se ha extendido a partes lejanas del cuerpo, como el hígado, los pulmones o ganglios linfáticos lejanos. El tratamiento busca controlar el cáncer y ayudarle a vivir más tiempo y sentirse mejor.
- Cáncer recurrente
- Cáncer que regresa después del tratamiento, en la zona anal o en otro lugar. Todavía hay opciones de tratamiento, incluida la cirugía cuando el cáncer regresa solo en la zona anal.
Marcadores del tumor y otras pruebas
En el cáncer anal, el tratamiento se basa sobre todo en la etapa y en su salud en general, no en pruebas de genes. Aun así, algunas pruebas pueden ayudar a su equipo a entender el cáncer y a planear su atención.
- VPH y p16
- Una prueba de la biopsia puede mostrar si el cáncer está relacionado con el VPH. Una proteína llamada p16 es una señal de VPH. Los cánceres anales relacionados con el VPH suelen responder mejor al tratamiento.
- Estado del VIH y conteo de CD4
- Si usted tiene VIH, su conteo de CD4 (una medida de las células del sistema inmunitario) y su carga viral ayudan a guiar su atención. Siga tomando sus medicinas para el VIH durante el tratamiento del cáncer, y asegúrese de que su médico del VIH y su equipo de cáncer hablen entre sí.
- PD-L1
- Una proteína que tienen algunas células cancerosas. Se puede analizar si el cáncer se extiende. La inmunoterapia aprobada para el cáncer anal avanzado se puede usar tenga o no el tumor PD-L1.
- Reparación de errores de emparejamiento (MMR) o MSI
- Estas pruebas buscan un problema en la forma en que las células cancerosas reparan su ADN. Esto es raro en el cáncer anal, pero se puede revisar si el cáncer se extiende, porque puede indicar opciones de inmunoterapia.
- Pruebas de genes del tumor
- Si el cáncer se extiende, una prueba de genes más amplia en el tumor puede buscar cambios que permitan participar en un ensayo clínico.
- ADN del VPH del tumor en la sangre
- Una prueba de sangre más nueva que busca pedacitos de ADN del VPH que suelta el cáncer. Se está estudiando para seguir cómo funciona el tratamiento. Pregunte a su equipo de atención si es adecuada para usted.
Tratamientos principales
- Quimiorradiación
- Es el tratamiento principal para la mayoría de los cánceres anales, y se da con el objetivo de curar. La radiación se da 5 días a la semana durante unas 5 a 6 semanas. La quimioterapia se da durante esas mismas semanas para que la radiación funcione mejor. Permite que la mayoría de las personas conserven el ano y el control normal de las evacuaciones.
- Mitomicina y fluorouracilo
- La quimioterapia que se usa con más frecuencia junto con la radiación es mitomicina más fluorouracilo (también llamado 5-FU). El fluorouracilo muchas veces se da con una bomba pequeña que usted lleva a casa. Algunas personas toman pastillas de capecitabina en lugar de fluorouracilo. La capecitabina se convierte en fluorouracilo dentro del cuerpo.
- Radiación moderna (IMRT)
- La radioterapia de intensidad modulada (IMRT) da forma a los rayos de radiación para ajustarlos al tumor y a los ganglios linfáticos. Ayuda a cuidar la piel, el intestino, la vejiga y la médula ósea, lo que reduce los efectos secundarios.
- Revisión de la respuesta
- El cáncer anal puede seguir reduciéndose durante meses después de que termina el tratamiento. Su equipo de atención por lo general revisa con un examen unas 8 a 12 semanas después del tratamiento, y de nuevo en los meses siguientes. Si el tumor sigue reduciéndose, el equipo sigue vigilando. Muchas personas que todavía tienen algo de tumor en la primera revisión ya no lo tienen a los 6 meses más o menos, por eso no se apresura la cirugía.
- Cirugía local para tumores muy pequeños
- Algunos cánceres muy pequeños en la piel alrededor del ano se pueden quitar solo con cirugía, si se puede hacer sin dañar los músculos que controlan las evacuaciones.
- Cirugía de rescate (resección abdominoperineal)
- Si el cáncer queda después de la quimiorradiación o regresa en la zona anal, se puede hacer una cirugía para quitar el ano y el recto. Después usted tendría una colostomía permanente, que es una abertura en el abdomen por donde sale la materia fecal hacia una bolsa. Esta cirugía todavía puede curar a muchas personas.
- Quimioterapia más inmunoterapia para el cáncer avanzado
- Para el cáncer que se ha extendido o que no se puede quitar, el primer tratamiento usual es quimioterapia con carboplatino y paclitaxel. Agregar el medicamento de inmunoterapia retifanlimab ayuda a mantener el cáncer bajo control por más tiempo. Esta combinación está aprobada por la FDA.
- Inmunoterapia después de la quimioterapia
- Si el cáncer avanzado crece después de la quimioterapia, se puede usar inmunoterapia sola. El retifanlimab está aprobado para esto, y a veces se usan nivolumab o pembrolizumab. Otras combinaciones de quimioterapia también son opciones.
- Tratamiento para personas con VIH
- Las personas cuyo VIH está bien controlado reciben el mismo tratamiento que las demás. Siga tomando sus medicinas para el VIH. Su equipo revisará si hay interacciones entre los medicamentos.
- Ensayos clínicos
- Los estudios de investigación prueban nuevas formas de tratar el cáncer anal, como dosis más bajas de radiación para tumores pequeños o agregar inmunoterapia a la quimiorradiación. Pregunte si un ensayo es adecuado para usted.
- Cuidados de apoyo (paliativos)
- Atención enfocada en la comodidad, los síntomas y la calidad de vida. Se puede dar en cualquier etapa, junto con el tratamiento del cáncer.
Efectos secundarios comunes y qué ayuda
- Dolor de la piel por la radiación
- La piel alrededor del ano, la ingle y los genitales muchas veces se pone roja, adolorida, con descamación o en carne viva, por lo general hacia la tercera o cuarta semana. Límpiese con suavidad con agua tibia después de usar el baño y séquese con toques suaves. Los baños de asiento (sentarse en unas pulgadas de agua tibia) pueden aliviar. Use ropa interior de algodón y floja. Use solo las cremas que le recomiende su equipo de radiación. Avise a su equipo si siente dolor, porque muchas veces se necesita una medicina fuerte para el dolor durante algunas semanas.
- Diarrea y urgencia para evacuar
- La radiación a la pelvis y la quimioterapia pueden causar heces sueltas y ganas fuertes de ir al baño. Tome muchos líquidos. Las medicinas contra la diarrea y una dieta baja en fibra pueden ayudar. Llame si tiene 4 o más evacuaciones extra al día o si se siente mareado.
- Dolor al evacuar
- Evacuar puede doler durante el tratamiento y después. Los ablandadores de heces, las cremas que adormecen y las medicinas para el dolor pueden ayudar. Pida a su equipo un plan antes de que el dolor empeore.
- Irritación de la vejiga
- Puede sentir ardor o necesidad de orinar con frecuencia. Tomar agua ayuda. Avise a su equipo, porque pueden revisar si hay una infección.
- Conteos bajos de células de la sangre
- La mitomicina y el fluorouracilo pueden bajar los glóbulos blancos, los glóbulos rojos y las plaquetas. Los glóbulos blancos bajos aumentan el riesgo de infección. Su equipo revisa su sangre con frecuencia. Llame de inmediato si tiene fiebre.
- Llagas en la boca y cambios en manos y pies
- El fluorouracilo y la capecitabina pueden causar llagas en la boca, y la capecitabina puede poner las palmas de las manos y las plantas de los pies rojas y adoloridas. Los enjuagues suaves para la boca y las cremas humectantes ayudan. Avise a su equipo, porque puede ser necesario cambiar la dosis.
- Cansancio
- Sentirse muy cansado es común, y muchas veces es peor cerca del final de la radiación. Las caminatas cortas y los descansos ayudan. Por lo general mejora en las semanas después del tratamiento.
- Hormigueo y caída del cabello por carboplatino y paclitaxel
- El paclitaxel puede causar adormecimiento u hormigueo en las manos y los pies, y caída del cabello. Avise pronto si siente hormigueo para que se pueda ajustar la dosis.
- Efectos secundarios inmunitarios de la inmunoterapia
- La inmunoterapia puede hacer que el sistema inmunitario ataque órganos sanos. Esto puede causar diarrea, tos, sarpullido o problemas de hormonas, como cambios en la tiroides. La mayoría son leves, pero llame a su equipo si tiene cualquier síntoma nuevo.
- Cambios a largo plazo
- Algunas personas tienen cambios duraderos en las evacuaciones, como urgencia o fugas. La radiación puede causar estrechamiento y resequedad de la vagina, problemas de erección y huesos de la pelvis más débiles. También puede causar menopausia temprana y pérdida de la fertilidad. Pregunte sobre opciones para preservar la fertilidad antes del tratamiento. La terapia del piso pélvico, los dilatadores vaginales y otros tratamientos pueden ayudar.
Vivir con el cáncer anal y después del cáncer anal
Después del tratamiento, tendrá revisiones regulares con un examen de la zona anal y de la ingle, muchas veces cada pocos meses durante los primeros años. También le pueden hacer anoscopia e imágenes. La mayoría de los cánceres que regresan lo hacen en los primeros 3 años.
Las evacuaciones pueden tardar meses en normalizarse. Algunas personas tienen urgencia o fugas que duran. Un fisioterapeuta del piso pélvico, cambios en la dieta y medicinas pueden ayudar. Avise a su equipo de atención, porque hay mucho que se puede hacer.
El tratamiento puede cambiar su vida sexual y cómo se siente con su cuerpo. En las mujeres, usar un dilatador vaginal después de la radiación ayuda a evitar el estrechamiento. Los hombres pueden tener problemas de erección que se pueden tratar. Está bien hablar de estos temas con su equipo.
Si fuma, dejar de fumar ayuda a que el tratamiento funcione mejor y a que usted sane. Si tiene VIH, siga tomando sus medicinas para el VIH y vea a su médico del VIH con regularidad.
Las pruebas de detección ayudan a las personas con riesgo alto. Los expertos ahora aconsejan pruebas regulares de detección del cáncer anal para las personas que viven con VIH (a partir de los 35 años más o menos para los hombres que tienen sexo con hombres y las mujeres transgénero, y a partir de los 45 más o menos para los demás), las personas que han recibido un trasplante de órgano y las mujeres que han tenido cáncer o precáncer de la vulva. La detección puede incluir una prueba con hisopo, un examen y anoscopia de alta resolución. Pregunte a su médico si debe hacerse estas pruebas.
La vacuna contra el VPH puede prevenir la mayoría de los cánceres anales. Funciona mejor cuando se pone antes de cualquier contacto con el VPH, pero los adultos hasta los 45 años pueden hablar con su médico sobre ella. Anime a sus hijos y nietos a vacunarse. Es normal sentir preocupación, tristeza o vergüenza. Los grupos de apoyo y los consejeros pueden ayudar, y nadie merece tener cáncer.
Llame a su equipo médico de inmediato si tiene
- Fiebre de 38 grados Celsius (100.4 grados Fahrenheit) o más, o escalofríos con temblores
- Diarrea 4 o más veces extra al día, diarrea que no para con medicina, o diarrea con mareo
- Señales de deshidratación: orina muy oscura, orinar mucho menos, o sentir que se desmaya al ponerse de pie
- Sangrado fuerte por el ano, o expulsar coágulos de sangre
- Dolor en la zona anal que su medicina para el dolor no controla
- Piel en la zona del tratamiento que está abierta, supura, huele mal o tiene enrojecimiento que se extiende
- No poder orinar, o ardor al orinar con fiebre o dolor de espalda
- Llagas en la boca que no le dejan comer o beber, o manos y pies rojos, con descamación y dolor
- Hinchazón, dolor o calor en una pierna, o falta de aire repentina o dolor de pecho
- Si recibe inmunoterapia: tos nueva, falta de aire, diarrea fuerte o dolor de barriga, o piel u ojos amarillos
Sources
- NCI PDQ: Tratamiento del cáncer anal (versión para pacientes)
- Sociedad Americana del Cáncer: Cáncer anal
- Guías de la NCCN para pacientes
Actualizado: 2026-10-27. Revisado por Veli Bakalov, MD, oncólogo médico (octubre de 2026). Educación general de Paso a Paso, el portal para pacientes de HemeOncBuddy.